TOROSDOS

Se torea como se és. Juan Belmonte

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Javier Ramírez, un veterano que sigue su lucha con la ilusión de tomar la alternativa

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Un tributo a la esperanza torera


Por Alfredo Rodríguez Blázquez

Estamos en el principio de la temporada, ya sabemos los carteles de San Isidro, Castellón, Fallas, Sevilla, etc, etc, ya se ha celebrado la feria de Valdemorillo. Los aficionados comentamos las figuras que van en unos y otros carteles, las vicisitudes y contrariedades de cada feria.

Pero hoy nos vamos a detener en aquellos toreros que no participan en esos grandes eventos, toreros que han dedicado y que, como en el caso que nos ocupa, siguen dedicando su vida al toro. Ponemos como ejemplo a Javier Ramírez, matador de novillos con picadores y que habiendo tenido cartel, hoy sigue luchando, esperando a poder tomar la alternativa y que alterna los festivales con las capeas y direcciones de lidia, todo ello en base a poder estar entrenado y a la vez hacer aquello que le llena y que en cierto modo es su vida.

Nace JAVIER RAMÍREZ en la localidad de Madrigal de la Vera (Cáceres), el 14 de Julio de 1979, sin antecedentes taurinos en su familia y debido a su afición se traslada a Madrid, ingresando en la Escuela Taurina, donde aprenderá la técnica y tendrá de compañeros a varios que serán importantes figuras del toreo y grandes subalternos.

Su debut con la Escuela es en Alcorcón (Madrid) alternando con sus compañeros David Mora, César Jiménez, Iván García y Daniel Sastre. Torea bastantes festejos y su primera actuación de luces será en Portillo (Toledo) junto a Jesús de Alba. Participa en numerosas novilladas sin caballos, sobre todo en el Valle del Tiétar. Debuta con picadores en Alcorcón, junto a Sergio Blanco y Paco Chávez, lidiando novillos de El Vellosino. Torea más de cuarenta novilladas con los del castoreño, alternando con los principales novilleros en cosos de Alcorcón, Navalcarnero, Casarrubios del Monte, Chinchón, Colmenar de Oreja, Santa Cruz del Retamar, La Torre de Esteban Hambrán, Torrejón de Ardoz, El Casar, Pedrezuela, El Vellón, Navacerrada, Tobarra, etc, etc… En el año 2005 marcha a Venezuela donde va a torear 11 novilladas. Vuelve a España y ante las dificultades y la escasez de contratos, decepcionado deja un tiempo de torear. Después de reflexionar y emprender otros caminos laborales, llega a la conclusión de que su vida es el toro, es lo que le llena espiritualmente y decide que vuelve a su vocación, ya no tiene las facilidades de los primeros años, su ilusión es hacerse matador de toros y este es el motivo de que, para estar preparado y motivado, no deje de participar en los pueblos en direcciones de lidia, festivales y sobre todo capeas en las que puede enfrentarse al toro-toro, algo que para él es motivo de satisfacción y orgullo de torero.

Hasta aquí la biografía de un torero que sigue luchando para mantener viva su vocación y preparación con vistas a escalar metas mayores para las que cree se encuentra capacitado.

Sirva este artículo para que conozcamos a JAVIER RAMÍREZ y como homenaje a todos aquellos que luchan cada día por abrirse camino en esta difícil profesión. En la historia del toreo, hemos visto como toreros que han tardado años en llegar a puestos destacados y después han sido grandes figuras. Por ello todo nuestro respeto y admiración.

Última actualización en Sábado, 08 de Marzo de 2025 16:09